El Peñón de Ifach, playas limpias y tranquilas, altos acantilados, valles y barrancos, montañas que asoman al mar, un clima privilegiado…Calpe le sorprenderá por sus contrastes.

La ciudad, abierta al turismo con sus modernos edificios y amplias avenidas, se funde con el pueblo marinero, orgulloso de su pasado y sus tradiciones, para acoger a los visitantes que año tras año se acercan a el.